Estaban destinados a ahogarse: Cómo los científicos encontraron un nuevo hogar en una isla para estas aves marinas. © GECI / J.A. Soriano. Albatros patas negras

Estaban destinados a ahogarse: Cómo los científicos encontraron un nuevo hogar en una isla para estas aves marinas.

02-07-2021
Por: Rodrigo Pérez Ortega - Science Magazine

“They were destined to drown’: How scientists found these seabirds a new island home” by Rodrigo Pérez Ortega, Science, June 29, 2021, doi:10.1126/science.abk2240. https://www.sciencemag.org/news/2021/06/they-were-destined-drown-how-scientists-found-these-seabirds-new-island-home). Translated and reprinted with permission from AAAS. This translation is not an official translation by AAAS staff. In crucial matters, please refer to the official English-language version originally published by AAAS.

En la mañana del 16 de junio, Copo de Nieve desplegó sus alas y dejó que el fuerte y frío viento de la isla Guadalupe le ayudara a emprender el primer vuelo lejos de su nido. Pero no era la primera vez que el joven albatros patas negras se elevaba sobre el Océano Pacífico Norte: cinco meses antes, siendo un huevo, había volado más de 6,000 kilómetros en una aerolínea comercial —en clase económica plus— desde el atolón de Midway, al noroeste de Hawái, hasta la remota isla Guadalupe, en México.

El vuelo de Copo de Nieve, justo 3 días antes del Día Mundial del Albatros, marcó un hito en un proyecto binacional entre Estados Unidos y México, destinado a mantener a las aves a salvo de la elevación del nivel del mar que amenaza su supervivencia. En Midway, "estaban destinados a ahogarse", dijo Julio Hernández Montoya, biólogo de la conservación de la organización de la sociedad civil Grupo de Ecología y Conservación de Islas (GECI), que contribuyó a dirigir la iniciativa.

Ahora, con sitios de anidación en zonas más elevadas, los albatros serán más resilientes a las amenazas ambientales, dijo Axel Moehrenschlager, del zoológico de Calgary. "Una de las cosas más maravillosas es que se están poniendo más huevos en más canastas", comentó Moehrenschlager, que preside el grupo de especialistas en translocación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y calificó el proyecto como "potencialmente pionero”. Tres proyectos han trasladado albatros en el interior de Estados Unidos y Japón; pero este es el primer traslado de una especie de ave marina entre naciones "es exactamente el tipo de enfoque que necesitamos a nivel global", afirmó.

Él y otros científicos de la conservación sostienen que las translocaciones no son intervenciones de primera línea para salvar especies, pero a veces son la única opción. En los últimos 30 años, señaló, se han multiplicado 30 veces las translocaciones de especies que van desde corales hasta elefantes.

Los albatros, depredadores tope en la cadena alimenticia del océano, pueden pasar años sin tocar tierra y volar miles de kilómetros en busca de alimento, pero regresan cada año para aparearse y anidar en las islas donde nacieron. Alrededor del 95% de los albatros patas negras del mundo (Phoebastria nigripes) anidan en las islas hawaianas; el atolón de Midway, una zona remota del estado alberga cerca de 21, 600 parejas reproductoras, aproximadamente un tercio de la población mundial.

Esta ave marina de 3 kilogramos anida en playas arenosas de baja altitud, lo que la hace muy vulnerable a la elevación del nivel del mar y a las inundaciones. Durante un tsunami de 2011, se perdieron 30,000 nidos de albatros en tres atolones, contó Eric VanderWerf, biólogo de aves de la organización sin fines de lucro Pacific Rim Conservation. La UICN clasifica a estas aves marinas, así como a su primo cercano, el albatros de Laysan, como especies casi amenazadas. Un estudio de 2015 estimó que un aumento de 2 metros del nivel del mar y las olas de las tormentas —posibles en el próximo siglo bajo muchos escenarios de cambio climático— inundaría hasta 91% de los nidos de albatros patas negras en la isla Eastern del atolón de Midway.

“Es alarmante cómo la tasa de pérdida de hábitat puede afectarles realmente", afirma Michelle Hester, bióloga de aves marinas de Oikonos, una organización sin fines de lucro que estudia los ecosistemas del Pacífico.

VanderWerf hizo equipo con sus colegas del GECI para trasladar los huevos y los polluelos de albatros patas negras de Midway a la isla Guadalupe, una reserva situada a unos 260 kilómetros de la Península de Baja California en México, donde esta especie y otras aves marinas solían anidar en el pasado. La organización mexicana ha estado trabajando en la isla durante los últimos 20 años para erradicar a las especies invasoras, primero removiendo cerca de 50,000 cabras, y luego eliminando cerca de 1,500 gatos ferales. Su remoción “cambió por completo la isla de un paisaje lunar a una isla en recuperación, exuberante y verde”, señaló Brad Keitt, un biólogo de aves marinas de la organización American Bird Conservancy, y quien no estuvo involucrado en el proyecto.

El equipo de Hernández Montoya había intentado anteriormente que los albatros patas negras anidaran en la isla mediante la atracción de éstos con señuelos y la reproducción de sonidos de cortejo, pero ninguno de los que la visitaron decidió establecerse. En una reunión celebrada en 2016 en Oahu, los científicos de Pacific Rim y del GECI tuvieron la idea de restablecer una nueva colonia en la isla mexicana trasladando los huevos y los polluelos de las aves antes de que sucediera la impronta en Hawái; una vez que se realizara la impronta en la nueva isla en México, las aves volverían allí para reproducirse. El equipo de VanderWerf ya había trasladado con éxito huevos y polluelos de albatros patas negras y de Laysan desde Midway a Oahu, una isla más alta en Hawái. Las dos especies viven y anidan cerca una de otra, tienen comportamientos algo similares y se enfrentan a las mismas amenazas medioambientales, como la elevación del nivel del mar y la contaminación por plásticos.

En Guadalupe, mientras tanto, el equipo de Hernández Montoya había vigilado a una creciente colonia nativa de albatros de Laysan, manteniéndola a salvo de los gatos ferales que quedan en la isla gracias a una península libre de depredadores que se encuentra protegida por un cerco de exclusión. "La idea [de transportar las aves por el Pacífico] era un poco atrevida", dijo VanderWerf. Mientras que Midway es tropical y caluroso, Guadalupe es alta, seca y rocosa, pero "a los albatros no les importa", comentó. "Pueden estar bien en cualquiera de las dos islas".

Tras años de planeación, docenas de permisos de ambos países, medio millón de dólares en fondos de varias fundaciones no gubernamentales y complicaciones adicionales por la pandemia de COVID-19, los equipos finalmente escogieron 21 huevos de albatros patas negras de Midway en enero y los llevaron en avión a Honolulu, San Diego, Tijuana, México; y finalmente a la isla Guadalupe. Tras un viaje de 4 horas en vehículo todoterreno y una caminata de 30 minutos hasta el extremo sur de la isla, conocieron a sus padres adoptivos: parejas experimentadas de albatros de Laysan cuyos huevos no habían sido fecundados o se habían roto. Dieciocho huevos de Midway eclosionaron en febrero.

Los nuevos padres alimentaron y cuidaron a sus crías adoptadas, pero no existe ninguna garantía de que los jóvenes albatros patas negras aprendan comportamientos específicos de su especie, como el comportamiento de cortejo, aunque eso parece ser innato. Para fomentar el comportamiento natural en los polluelos, el equipo colocó señuelos y reprodujo vocalizaciones grabadas de albatros patas negras.

El equipo, preocupado por el cuidado que los padres adoptivos darían a los huevos importados, repitieron el viaje a través del Pacífico en febrero con 12 polluelos esponjosos de un mes de edad. Nueve llegaron a la isla sanos y salvos. El equipo del GECI los crio a mano y volvió a exponer a los polluelos a señuelos y a las vocalizaciones grabadas de su especie. Los científicos hacen un seguimiento diario de los polluelos hasta que su primer plumaje tipo pelusa gris ceniza da paso a las plumas de adultos y se van volando; hasta ahora, tres lo han hecho. Investigaciones anteriores demostraron que el 93% de los polluelos de albatros criados a mano volaron, aunque todavía no hay datos finales sobre el éxito reproductivo.

Hester señaló que formar artificialmente una nueva colonia de aves marinas es difícil y rara vez se ha logrado. La translocación de aves es "una habilidad especializada", dijo, y este trabajo puede ofrecer lecciones para proyectos sobre otras aves. “Los albatros son una especie muy buena para empezar", dijo, porque toleran a las personas, anidan en tierra y aceptan bien la adopción.
La cooperación internacional de este proyecto sienta un precedente, dice Keitt. "Ha sido un gran y audaz paso dado por los gobiernos y las agencias reguladoras".

VanderWerf explicó que los equipos están hablando de trasladar otras aves marinas, tal vez la pardela mexicana y el petrel de Leach, a Guadalupe u otras islas mexicanas que habían sido "un paraíso para las aves marinas" hasta que llegaron los depredadores invasores. Con la remoción de esos depredadores, las islas "tienen un gran potencial".

Mientras el resto de los compañeros de Copo de Nieve alzan el vuelo, el equipo planea llevar otros 80 huevos de albatros patas negras a la Isla Guadalupe en los próximos años. Pero no sabrán lo bien que funciona el proyecto hasta que Copo de Nieve y el resto de la primera tanda regresen dentro de 5 años para empezar a buscar pareja. "Será un momento importante cuando esas aves vuelvan", dice VanderWerf.



© GECI / J.A. Soriano. Cría de albatros patas negras© GECI / J.A. Soriano. Cría de albatros patas negras