Las Islas del Pacífico Mexicano son Refugios Seguros para Aves Marinas gracias a Acciones de Conservación y Restauración Colonia de charrán elegante en Isla San Roque. © GECI / J.A. Soriano

Las Islas del Pacífico Mexicano son Refugios Seguros para Aves Marinas gracias a Acciones de Conservación y Restauración

07-10-2022
Por: Conservación de Islas

Áreas naturales protegidas, erradicación de mamíferos invasores, bioseguridad insular, técnicas de atracción social, y monitoreo de largo plazo tuvieron un efecto acumulativo positivo en poblaciones de aves marinas

Las aves marinas son el grupo de aves más amenazado y el que presenta el mayor y más rápido declive a nivel mundial. Un estudio publicado hoy 7 de octubre en PLOS ONE, muestra que un enfoque holístico de conservación, que incluye la creación de áreas protegidas, la erradicación de especies exóticas invasoras —la causa principal de la pérdida de biodiversidad en las islas—, la restauración activa con técnicas de atracción social y el monitoreo a largo plazo, tiene un efecto positivo acumulativo en las poblaciones de aves marinas en las islas del Pacífico mexicano frente a la península de Baja California.

El estudio, titulado“Population trends of seabirds in Mexican Islands at the California Current System”, es la evaluación más completa y reciente del estado reproductivo y las tendencias de crecimiento de las poblaciones de aves marinas en las islas del Pacífico de Baja California, un reconocido hotspot de aves marinas que mantiene 129 poblaciones reproductoras de 23 especies, muchas de las cuales se comparten con Canadá y los Estados Unidos de América. Su conservación es una prioridad trinacional. El estudio encontró que un grupo de 17 islas alberga entre 400,000 y 1.4 millones de individuos reproductores anualmente de 19 de las 23 especies de aves marinas en esta región, y que más de la mitad de las poblaciones reproductoras (31 de 61) están aumentando significativamente.

“Nuestro estudio demuestra que la acción colectiva, una visión integral y de largo plazo, y las acciones de restauración basadas en la mejor ciencia, tienen importantes resultados positivos para las poblaciones de aves marinas y los ecosistemas insulares”, dijo Federico Méndez Sánchez, autor principal del artículo y director general del Grupo de Ecología y Conservación de Islas, A.C. (GECI). “Nuestros hallazgos son un testimonio del compromiso de México de proteger y restaurar sus islas y aves marinas para las generaciones presentes y futuras”.

Los mares e islas de Norteamérica sustentan casi la mitad de todas las especies de aves marinas a nivel mundial, principalmente debido a la alta productividad asociada con el Sistema de la Corriente de California, uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta. En particular, las Islas del Pacífico de Baja California, un corredor de alrededor de 30 islas, todas dentro de Áreas Naturales Protegidas administradas por el gobierno federal de México, albergan una quinta parte de las 368 especies de aves marinas del mundo, incluidas catorce en peligro de extinción según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. Esta región es muy importante porque alberga colonias de 10 de las 12 especies de aves marinas que son endémicas de México, lo que significa que sus poblaciones reproductoras globales se reproducen dentro del país en unas pocas islas. Algunos ejemplos son los paíños de Ainley y Townsend, que sólo anidan en la isla Guadalupe y sus islotes circundantes.

El equipo multidisciplinario e interinstitucional emite sus conclusiones a partir del análisis de más de dos décadas de datos de monitoreo que se recopilaron mientras se realizaban esfuerzos de restauración en diez grupos de islas. El conjunto de datos incluyó 61 colonias de 19 especies de aves marinas, desde especies que anidan en la superficie, como cormoranes y pelícanos, hasta especies menos conocidas que anidan en madrigueras, como petreles y mérgulos. “La columna vertebral de este estudio fue el proyecto de restauración de aves marinas más grande e importante jamás formulado e implementado en el mundo, financiado por Montrose Settlements Restoration Program y S.S. Jacob Luckenbach Trustee Council”, dijo Alfonso Aguirre Muñoz, coautor y director general de GECI durante 2002-2017 y actual miembro de la mesa directiva. “Este importante financiamiento inicial apalancó otros apoyos nacionales e internacionales como los de la Fundación Carlos Slim en México y National Fish and Wildlife Foundation en los EE. UU.”.

“Este análisis regional complementa hallazgos previos donde documentamos que 23 de 27 (85%) colonias de aves marinas históricamente extirpadas de las Islas del Pacífico de Baja California han sido restauradas y 12 nuevas colonias registradas”, dijo Yuliana Bedolla Guzmán, coautora principal del artículo y directora del proyecto aves marinas en GECI. “Sabíamos que las aves marinas estaban regresando gracias a nuestros esfuerzos de conservación, pero estábamos interesados en conocer detalles sobre el número y las tendencias de sus poblaciones. Ahora tenemos una buena perspectiva, y es positiva y alentadora”.

Los hallazgos de la investigación se basan en acciones de conservación audaces tomadas en México a través del trabajo colectivo de agencias gubernamentales como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y la Secretaría Marina (SEMAR), organizaciones de la sociedad civil como GECI, instituciones académicas como el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) y el Laboratorio de Ornitología de Cornell, y comunidades isleñas locales. Tales acciones incluyen la protección legal de las cerca de 4,500 islas de México, la erradicación de mamíferos invasores de 39 islas y la restauración y monitoreo a largo plazo de las poblaciones de aves marinas.

“El monitoreo sostenido y a largo plazo es crucial para comprender cómo las poblaciones de vida silvestre responden a los impactos ambientales y antropogénicos, pero también para evaluar los resultados de las intervenciones de conservación y restauración”, dijo Alfredo Ortega Rubio, coautor e investigador nacional emérito del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR). “Este tipo de estudios regionales y de varios años sólo son posibles cuando se trabaja colectivamente y se unen fuerzas entre manejadores, profesionales, comunidades locales y la academia”.

Los hallazgos clave del estudio sugieren que las Islas del Pacífico de Baja California albergan poblaciones saludables y en crecimiento de aves marinas que han demostrado ser resistentes a condiciones ambientales extremas e impactos antropogénicos persistentes, y que dicha resiliencia se ha fortalecido gracias a las acciones de conservación y restauración.

“Los resultados de nuestro estudio son un importante mensaje de esperanza y una prueba de que la conservación funciona, a la luz del reciente informe Estado de Conservación de las Aves del Mundo de BirdLife International que afirma que casi la mitad de las especies de aves del planeta están en declive, con sólo el 6 % de las especies de aves en aumento a nivel mundial”, dijo Alfonso Hernández Ríos, coautor y gerente del programa Conserva Aves en BirdLife International Americas Partnership. “Los hitos de conservación alcanzados para las aves marinas en las Islas del Pacífico de Baja California son un ejemplo alentador para otras regiones del mundo que enfrentan las mismas amenazas”.

Los autores del artículo en PLOS ONE son: Federico Méndez Sánchez, Yuliana Bedolla Guzmán, Evaristo Rojas Mayoral, Alfonso Aguirre Muñoz, Alejandro Aguilar Vargas, Fernando Álvarez Santana, Alicia Aztorga Ornelas, Maritza Bello Yáñez, Esmeralda Bravo Hernández, Ana Cárdenas Tapia, Miguel Corrales Sauceda, Ariana Duarte Canizales, Alejandra Fabila Blanco, María Félix Lizárraga, Anely Fernández Robledo, Julio César Hernández Montoya, Ángel Méndez Rosas, Braulio Rojas Mayoral y Fernando Solís Carlos del Grupo de Ecología y Conservación de Islas; Patricia Koleff y Humberto Berlanga de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO); Alfredo Ortega Rubio, Gustavo Arnaud, Luis Felipe Beltrán Morales y Aradit Castellanos Vera del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR); Alfonso Hernández Ríos de BirdLife International; y Eduardo Iñigo Elias de Cornell Lab of Ornithology.





Colonia de cormoran de Brandt en Isla San Jerónimo. © GECI / J.A. SorianoColonia de cormoran de Brandt en Isla San Jerónimo. © GECI / J.A. Soriano